Estrategia y viabilidad para CEO’s inquiet@s

Hemos programado una nueva Open Working Session para junio.

En estas sesiones de trabajo compartimos conocimiento de una forma extraordinariamente práctica, tanto que en pocas semanas los asistentes ponen en marcha muchas de las reflexiones que se generan.

En esta ocasión hablaremos de Estrategia y Viabilidad, que para nosotros van absolutamente juntas, ¿por qué cómo vamos a implantar una estrategia si no es viable?

Fecha: 30 – 06- 2017

Horario de 9:30 a 14:00

Inscripciones y más info aquí

Propuesta

¿Subirías a un avión sin conocer el destino?

Suele ocurrir que el día a día nos absorba, concentre toda nuestra atención y nos cueste levantar la cabeza para vislumbrar a dónde nos dirigimos.

Vagar sin destino es maravilloso en vacaciones y para relajarnos, pero absolutamente estresante para ejecutar un proyecto.

En esta sesión reflexionaremos sobre dos aspectos clave para enfocarnos al futuro: la estrategia y la viabilidad.

El objetivo es introducir las bases del pensamiento estratégico y del concepto de viabilidad, que es la herramienta que nos permite aterrizar los proyectos.

Ambos conceptos son clave para una gestión económica inteligente,  la que nos ayuda a tomar decisiones y acertar.

Estructura de la sesión

Enfocaremos de forma muy práctica los elementos básicos para establecer un pensamiento estratégico viable:

Estrategia

  • ¿Qué es un plan estratégico?
  • El proceso de planificación estratégica
  • Identidad: misión, visión, valores
  • Análisis: DAFO, Canvas
  • Objetivos
  • Plan de acciones
  • Ejecución y seguimiento

Viabilidad

  • ¿Qué es la viabilidad?
  • El proceso: lista, previsiones de resultados y tesorería
  • La financiación necesaria
  • La realidad: ejecución y seguimiento

 Opiniones de asistentes a otras OWS

“Un curso revelador, la facilidad con que los ponentes combinan conocimientos teóricos esenciales con experiencias reales y sus modelos propios de trabajo, lo convierte en un curso imprescindible para quién busque la capacidad de análisis financiero veloz y efectivo para su empresa”  Alexandra Masó, Estratega de Mercado

“Que fácil es la gestión económica cuando está bien explicada, el curso es eminentemente práctico y vale la pena aplicar lo aprendido enseguida porque los frutos se obtienen rápidamente”  Montse Ybarra, Bisstructures.

Aunque a veces lo mejor es verlo en imágenes

Formato

¿Qué es una Open Working Session? Queremos que trabajes con nosotros compartiendo el proceso de generación de información  sobre el futuro de tu empresa de forma extraordinariamente práctica. Podrás  salir con una guía sobre cómo organizar el pensamiento sobre la evolución del negocio y su formalización para conseguir la comunicación óptima del equipo y la ejecución efectiva.

Por esto recomendamos que asistas a la sesión con tu ordenador portátil y con ejemplos reales que te susciten dudas.  Si por algún motivo no te es posible, también podrás participar activamente en las sesiones.

Recomendaciones para aprovechar al máximo las sesiones de trabajo

Pensar en cuestiones que os gustaría aclarar en las sesiones de trabajo y  enviarlas con antelación a info@efinancialm.com para ser incluidas en las explicaciones, sin perjuicio de la posibilidad de preguntar durante las sesiones.

Profesorado

Argelia Garcia,

Número de asistentes limitado para asegurar la dedicación personalizada.

Para profunditzar en las soluciones, los asistentes recibirán un ejemplar del libro “Tres preguntas para una gestión económica inteligente” de Ed. Libros de Cabecera.

Lugar de realización: Esadecreapolis. Avda Torreblanca, 57 · 08172 Sant Cugat del Vallés

Precio de la sesión: 92€

Inscripciones aquí 

El equipo de comunicación de EFM

Dirección Financiera Externa para una gestión económica inteligente

No sin mi financier@

Tres razones para incluir a tu financiero en el diseño de la estrategia de la empresa

Hasta que me inicié en el pensamiento estratégico académicamente solo había visto los planes estratégicos como una parte del trabajo de los equipos de marketing. En mi experiencia profesional únicamente se había utilizado la estrategia para diseñar el acceso al mercado de los productos y nunca para pensar en la globalidad del modelo de negocio de la compañía.

Debo decir que la empresa en cuestión casi desaparece cuando la tecnología digital llegó a uno de los mercados en que operaba, donde afortunadamente no era el líder, que sí desapareció.

Cuando empecé a trabajar proyectos de estrategia me fascinó cómo todos los elementos de la empresa deben ser combinados en un perfecto equilibrio y dirigidos conjuntamente en una determinada dirección si queremos conseguir el objetivo.

Las empresas que se enfocan totalmente al objetivo realizan cambios radicales y exitosos, las que solo lo hacen con parte de sus equipos, comercial, operaciones o técnico no lo consiguen y generan caos, desmotivación y conflictos.

He formado parte de un buen número de procesos estratégicos, casi siempre como consejera de estrategia, raramente como CFO porque normalmente se omite la presencia de los financieros en los equipos que lideran la estrategia y cuesta incluirlos. Y eso supone iniciar la carrera con un brazo en cabestrillo.

Veamos tres razones clave por las que siempre es recomendable incluir a nuestro financier@ en el equipo:

  1. Nos va a decir si el proyecto es viable, es decir si vamos a poder sobrevivir hasta que el retorno de la inversión sea suficiente.  Esto no suele ser agradable de escuchar, pero es altamente interesante oírlo cuando solo es un  número en un Excel y no una tensión de tesorería que nos obliga a cerrar la empresa o a abandonar el proyecto.
  2. Conseguirá la financiación que necesitamos en las condiciones óptimas, si sigue el proceso, si conoce los detalles y los límites podrá poner en funcionamiento las negociaciones necesarias con el tiempo suficiente para garantizar el mejor resultado. Si sólo recibe un encargo cerrado cuando todo está decidido es posible que tenga que obtener lo que en ese momento sea accesible.
  3.  Monitorizará el cumplimiento, creará los sistemas administrativos, de gestión y reporting convenientes para que sea posible conseguir el objetivo y mantener a la Dirección informada de la evolución de la forma más apropiada y efectiva. Si se encuentra los circuitos decididos o iniciados puede que reciba una situación caótica que genere costes adicionales de ejecución e información.

Porque las finanzas no son algo independiente de la estrategia o la gestión, no, las finanzas son las que posibilitan las operaciones asegurando los recursos necesarios y recogen de forma sistemática toda la actividad de la empresa para facilitar información a Dirección para la toma de decisiones acertadas.

Así que mejor contar con tu financier@  cuando planificamos asumir riesgos empresariales, el éxito será más probable, eso sí, nos dará guerra 🙂

 

Argelia García

Socia EFM

Autora de Tres Preguntas para una Gestión Económica Inteligente

Dirección Financiera Externa para una gestión económica inteligente

LA GESTIÓN ECONÓMICA INTELIGENTE

Disfrutando de una gestión económica inteligente

 

 

Tener una idea y convertirla en empresa es el reto del emprendedor. No es fácil, pero la ilusión, la energía y los sueños conspiran para que se haga realidad.

Conseguir que esa pequeña empresa se consolide, crezca y sobreviva año tras año es el reto del empresario.

Después de una primera época de creación, donde asistimos maravillados a cómo de la nada aparece una realidad económica que ocupa nuestro tiempo –todo nuestro tiempo-, si todo va bien se extienden años de gestión diaria, nuestro reto entonces es tomar decisiones acertadas, mantener el equilibrio de nuestro modelo de negocio, muchas veces con recursos escasos y miedo a equivocarnos.

Necesitamos información clara, fiable y a tiempo que nos lleve a tomar decisiones acertadas y reducir las posibilidades de cometer errores.  Una gestión económica inteligente, que nos ayude a resolver los problemas que se nos presentan cada día, y si es posible que evite que unos cuantos se lleguen a producir.

De nuestra experiencia profesional hemos extractado 7 puntos clave que suelen llevar a las empresas a enfocar de forma acertada la solución de sus problemas. Los  hemos ido exponiendo en sendos post en los últimos meses, y los resumimos a continuación.

1.Cierre contable mensual

Es una práctica sencilla y al alcance de todas las empresas, la verdad que cuanto más empresas conocemos,  más confirmamos la importancia de “cerrar” la contabilidad todos los meses. Enfrentarnos con la realidad objetiva cada mes nos mantiene en forma. Nos ayuda a conocer bien la evolución del negocio y a conservar el orden, toda la organización sabe que las cosas se controlan sistemáticamente, y que sean buenas o malas, no pasan inadvertidas.

No es un tema difícil, sólo requiere un cierto orden y reservar un tiempo para ver cómo ha ido todo el último mes. Es una herramienta de gran empresa, imprescindible en la pequeña empresa, mucho más frágil ante cualquier evolución negativa.

2.Control presupuestario

Analizando el cierre vemos cómo vamos, pero si disponemos de presupuesto podremos ver si estamos dónde queríamos estar. Y si no lo estamos será fácil saber el motivo.

Pero el presupuesto es mucho más que eso, es una guía, un mapa para el día a día que ayuda a liderar, evitando conflictos y racionalizando el uso del tiempo.

3.Gestión de tesorería a corto, medio y largo plazo

Controlar la tesorería es la primera necesidad de una empresa, es como la nevera de una familia, si está vacía tenemos un problema.  Disponer de un sistema de control que evite tener que prestarle demasiada atención, porque todo va bien, es una prioridad para poder dedicarnos a nuestra actividad principal.

4.Negociación bancaria estratégica

Si tenemos una previsión de tesorería sabremos cuando vamos a necesitar financiación, y eso es básico para dar soporte a una negociación bancaria que mire más allá de una necesidad concreta o una renovación. Es importante mantener una imagen de empresa que nos asegure que siempre tenemos la financiación para nuestros proyectos. Eso nos va a permitir incrementar un pool bancario cuando sea necesario o simplemente mantener sin sobresaltos las lineas de las que ya disponemos. Esta función, típica de dirección financiera es imprescindible que sea cubierta, ya directamente por gerencia, personal interno o externo.

5.Análisis de costes y márgenes. Rentabilidad

Si disponer de dinero es clave, asegurar que nuestro modelo de negocio genera el suficiente  margen, es decir que cada vez que vendemos ganamos dinero, es esencial. En caso contrario,  seguro que a la larga acabaremos teniendo problemas de tesorería.

Para eso es imprescindible conocer el beneficio que genera nuestra actividad en detalle, por cliente, producto, servicio, punto de venta, país. Nos ayudará a tomar decisiones sobre los gastos en marketing, indicándonos dónde interesa dedicar recursos porque sabemos que el retorno es mayor. A veces, simplemente eliminando los productos que tienen un margen negativo incrementamos de forma importante el resultado de la cuenta de explotación.

Para los proyectos emprendedores conocer bien el punto muerto (dónde los gastos están cubiertos por los ingresos generados) y las etapas para llegar a él, es crítico para la supervivencia de la empresa.

6.Plan de viabilidad por proyecto

Cada vez que tenemos una idea, que pensamos exportar a un nuevo país, abrir un nuevo punto de venta, cambiar de ubicación o cualquier otro cambio que requiera inversión, es muy importante hacer un pequeño plan de viabilidad para evitar que la nueva idea arrastre la actividad principal a problemas que quizá no teníamos. Por eso es importante analizar el proyecto, buscar la forma más rentable de desarrollarlo y la financiación necesaria antes de empezar.

7.Plan estratégico

¿Dónde vamos? ¿A dónde queremos llevar nuestra empresa? Saber nuestro destino para los próximos años es un primer requisito para poder llegar.

Formalizar el marco estratégico de nuestro negocio es una buena práctica que nos permite mantenernos en el camino cuando las cosas se complican, también nos ayuda a tomas decisiones, porque tenemos claro hacia dónde nos dirigimos.  Hacer un plan estratégico para una pequeña o mediana empresa tiene mucho sentido y no requiere grandes inversiones, sólo un poco de orden y trabajo en equipo.

Las decisiones que hay que tomar en las empresas son infinitas y tan complicadas como las combinaciones de personas que las componen y los cambios que la tecnología, la globalización y la vida pueden generar, las intuiciones y las emociones nos impulsan muchas veces en una determinada dirección, nunca estará de más saber lo que un referente objetivo nos indica, y eso siempre lo encontraremos en las “frías” cifras.

Después, cada empresari@ tomará su decisión en cada momento, con toda la información a su alcance.

Buena suerte!

Argelia Garcia

Socia External Financial Management

Dirección Financiera Externa para una gestión económica inteligente

 

CLAVE 6: ¿Pensamos antes de empezar? Un plan de viabilidad por proyecto.


Management accounting

Un hábito muy saludable para que los proyectos tengan éxito, es pensarlos antes de empezar.

Se trata de poner en papel, o mejor en una hoja de cálculo, qué pensamos hacer, ordenarlo sistemáticamente y extraer información que nos permita decidir si es viable. 

Algo viable es algo posible, algo que puede hacerse.

Básicamente porque tenemos suficientes recursos para llevarlo a cabo.

 

¿Por qué necesitamos hacer un plan de viabilidad?

  1.  Para NOSOTROS, para saber si lo que queremos hacer tiene sentido y es posible, para tener una idea aproximada de “dónde nos estamos metiendo”.  Es importante saberlo, muchas veces nos enamoramos de una idea y al trabajarla en detalle nos damos cuenta de lo que implica en recursos, no sólo económicos, sino de dedicación y tiempo.
  2.  Para nuestros socios. Las personas que apuestan con nosotros necesitan saber también dónde queremos ir y conocer el proceso.
  3. Para inversores públicos, privados, bancos, administraciones. Porque una vez decidamos arrancar, para conseguir financiación  tendremos que explicar la idea mil veces, cuanto mejor la conozcamos, mejor lo haremos.

 El plan de viabilidad se hace así imprescindible para saber y para convencer.

Proceso de elaboración de un plan de viabilidad

La Lista

Para conocer en detalle el desarrollo del proyecto para determinar los gastos y las inversiones precisas es necesaria una lista cuantificada de las cosas que hay que hacer. No hay que saber contabilidad para hacer este trabajo. Es imprescindible contar con quién tiene el proyecto en su cabeza y completarlo con información real. Cada paso necesario tiene que valorarse como gasto o inversión y concretar su forma de pago.

La rentabilidad ¿se ganará dinero?

A partir del detalle anterior se preparan las cuentas de pérdidas y ganancias a 3 – 5 años. Para ello hay que calcular ingresos y gastos esperados. Es un proceso similar al que hacemos para hacer el presupuesto anual, pero con mayor proyección en el tiempo.

En la elaboración de un presupuesto de empresa en funcionamiento recomendamos empezar calculando en detalle los ingresos. En el caso del análisis de viabilidad de un proyecto, es más realista empezar por los gastos e inversiones.

Partiendo de la lista que se ha elaborado suele ser habitual preparar un detalle mensual de los gastos a realizar para las primeras etapas, y para los siguientes periodos seguir con estimaciones anuales.

Las inversiones, aquellas compras de bienes que no son para la venta, sino para colaborar en el proceso productivo y está pensando que permanezcan más de un año en la empresa, se convierten en gasto normalmente a través de la amortización contable, que hay que tener en cuenta al realizar las cuentas de resultados previsionales.

Una vez recogidos todos los gastos en la cuenta de pérdidas y ganancias, convenientemente situados en el tiempo, será mucho más claro ver cuando podemos empezar a generar ingresos. Es el momento de hacer una estimación realista de las ventas posibles. ¿A quién se venderá? ¿A qué precio? ¿Qué artículos o servicios?

Este ejercicio detallado es posible que haga aparecer más gastos o inversiones no previstas, o nos haga decidir por iniciar el proceso con un número limitado de referencias. Suele ser recomendable incluir una cifra de imprevistos entre el 15% y el 20% de los gastos totales.

Financiación necesaria ¿cuánto necesito?

La cifra necesaria para invertir nos la dará el presupuesto de tesorería. Lo preparamos en base a las cuentas de pérdidas y ganancias y al plan de inversiones convirtiendo los ítems en cobros y pagos. Al hacerlo, rápidamente aparecerá la tesorería necesaria.

También hay que valorar que todos los pasos estén encadenados, que el proceso planteado tiene sentido y que para pasar a la siguiente etapa contamos con el paso anterior. Esto es especialmente importante en proyectos que requieren reconocimientos legales o administrativos. Si la temporalidad no es correcta el proceso puede fracasar por cualquier retraso.

La relación entre la realidad y el plan de viabilidad

Ningún plan de viabilidad se cumple. Es frecuente preparar excelentes análisis de viabilidad y después olvidarlos en una carpeta histórica del servidor.

Nuestra propuesta es dedicar un tiempo razonable al análisis de viabilidad para que nos sirva de guía durante todo el desarrollo del proyecto. Quizá no haya que dedicar tanto tiempo a cálculos detallados de cada partida, y sí a hacer un seguimiento periódico de la evolución para poder ajustar lo que sea necesario.

La gestión por hitos nos permitirá evaluar el grado de ejecución satisfactoria, corregir las soluciones que no estén funcionando y si es necesario interrumpirlo para evitar pérdidas insostenibles.

¿Qué son los hitos? Son puntos claves que nos ayudan a ver si el proyecto avanza correctamente. Supongamos que fijamos los siguientes:

  • Mes 0: Inversión inicial
  • Mes 6: primeros ingresos
  • Mes 18:  punto muerto
  • Mes 24: segunda inversión

En cada momento se revisa el cumplimiento de las previsiones. Así si en los primeros seis meses no se registran ingresos, o no se llega al punto muerto en 18 meses, los cálculos tienen que ser revisados y –lo más importante- hay que tomar decisiones en consecuencia. Quizá sea el momento de dejar el proyecto sin provocar más pérdidas.

Ser empresario supone asumir riesgos, hacerlo con éxito implica controlar y limitar esos riesgos. El plan de viabilidad es un instrumento excelente para conseguirlo.

Argelia Garcia

Socia EFM

Dirección Financiera Externa para una gestión económica inteligente

Go to top